lunes, 6 de marzo de 2017

Docente

#ParoDocente

Fue una maestra la que me enseñó libros que me cambiaron la vida.
Fue una maestra la que me felicitó por mi forma de ver las cosas en matemática.
Fue una maestra, la que me insistió en que escriba, en no importa lo que pase, que escriba.
Tambien lo fue, aquella que me contó la historia desde el lado de la religión, que años mas tarde, la volví a escuchar, pero con otro tono, con otros matices.
Fue una maestra, si, la que algunas cagadas se mandó, o vino de mal humor. Y fue tambien una maestra o maestro, al que mirandolos a la cara, pensábamos: Por qué enseñan, si se nota que no les gusta?

La realidad es que cuando sos chico (y tal vez a algunos no se les disfuminó esa idea) no pensás que tu maestro es un humano. Es un maestro. No lo vas a ver comiendo afuera, ni saliendo a caminar, ni siendo normal... no. Es un maestro. (Tema aparte: Qué linda palabra, ¿no?)

Pero gracias a la vida que crecemos y podemos ver las cosas mas allá de lo que nos muestran. Entonces te la cruzás y te acordás.
El otro día, me encontré a la Seño Silvia. Ella fue la que me hizo amar las matemáticas, juro que era la mejor señorita del mundo...pero un dia se fue de mi escuela y por mucho tiempo, no la volví a ver, hasta ese día. La saludé y juro que se me llenaron los ojos de lágrimas, (incluso ahora, escribiendo y recordando, me caen lágrimas). Porque yo la adoraba, la extrañaba y no podía creer, que estaba ahi. Cuando me despedí, rompí en llanto. Cuánto la quería!
Otra señorita fue Nora. Nora era mi seño de lengua en cuarto grado. Realmente no me acuerdo exactamente que fue lo que me enseñó, pero me dio fuerzas, me dio confianza. En sus ojos yo encontraba alguien que me reconocía, entre toda mi invisibilidad, ella me veía.
La Seño, que ahora no me sale el nombre, porque para mi, desde el jardín siempre fue "la Seño" (incluso con 20 años cuando la veo, le digo Seño). Ella nos contaba cuentos como nadie lo hace, nos hacia reír, dibujar, nos dejaba dormir la siesta y con su varita mágica nos despertaba... todos fingiamos el bostezo, como en un cuento de hadas.
También tuve una directora en la primaria. Un día yo me sentía muy mal. Tengo que aclarar que en mi infancia había días que la pasaba mal y ese fue uno de esos días. Ella me llevó a su oficina, a mi me dolía la panza. Me preparó un te y unas masitas de agua. Me hizo bien. Yo sé que no es una gran historia. En realidad a simple vista, no significa nada. Pero ella me cuidó, cuando me sentía sola en ese lugar y me dio esperanzas.
Tambien estuvo una portera, que nos dejaba entrar incluso cuando ya estaban rezando. Una seño que empezábamos las clases bailando. Mi profe de matemática, que todo el mundo odiaba, pero yo adoraba, porque nos hacía las cosas difíciles. Nos insistia a superarnos.
En la secundaria tuve muchos profesores únicos, que en su momento no aprecie, porque no entendía lo que era, basicamente, ser grande.
Todas estas historias, que me llenan de emoción aunque no sean la gran cosa, todas estas personas, que a pesar de que tuvieron sus errores, me hicieron fuerte, me salvaron, me cuidaron, me vieron... todas estas cosas, es lo que significa para un alumno, un docente.

Yo sé que cansa, que se quejen, que todos los años pidan aumento, que todos los años haya "drama", que corten las calles, que muevan el país. Yo sé que cansa, lo entiendo.
Pero ellos tambien se cansaban cuando eramos 30 y no dejabamos de hablar. O cuando era viernes a las 7 de la noche y todos nos queríamos ir, pero ellos aún nos querían enseñar.
Yo se que vos laburas, que tu trabajo es dificil, que cuesta, que estas cansado y que apoyas a tu presidente. Lo sé y lo entiendo.
Pero un maestro no es solo el sueldo que cobra, asi como vos, ingeniero, no sos solo las calles que haces, o vos, comerciante, que tu trabajo es estresante, no sos solo lo que vendes. Sos las horas que le dedicas, el cansancio con el que llegas, el lomo que te rompes y más importante: sos la razón de porqué lo hacés.

Entiendo también, que nadie es imprescindible, pero también que la educación es la única solución al mundo.
Aplaudimos a los países que tienen la mejor educación, pero ¿cuánto hacemos para mejorarla? ¿Respetamos a quien se encarga de ejercerla?
A la educación actual, ¿le hace falta mejoras? Sin duda.
¿Le hace falta gente dedicada? Creo que más que dedicada, falta gente motivada.

¿Qué hacemos, entonces, para motivar a alguien?
Se lo puede felicitar por sus mejoras. Se le puede ayudar a arreglar sus errores. Se les puede dar motivos por los que quedarse, por dar su mejor versión... básicamente, dejar de verlos como cuando éramos chicos (como una cosa) empezar a verlos como humanos, y reconocerlos.
Reconocer su laburo, reconocer las horas, la dedicación, la plata que pusieron para que ese día el trabajo esté mejor (comprando una yerba para el mate, por ejemplo).
Y Nótese que esto es general. Porque entiendo que todos merecen ser reconocidos y para eso uno tiene que respetarse y respetar al otro.

Por esto es que apoyo el paro docente.
Porque primero, que nunca podría ser (ni yo, ni otra persona) todo lo que estos docentes fueron para mi, nadie podria reemplazar su lugar, nadie, ni con la carrera que tenga, tendria la vocación que ellos tuvieron (ni me hubiesen ayudado como me ayudaron).
Porque me parece irrespetuoso, quitarle el derecho a pedir un salario digno, a cualquier persona.
Porque no es contra un gobierno en particular, todos los años, los docentes hacen paro.
Porque creo, que es hora, de darle a la educación, el valor que se merece y llevarlo al tema más importante de la agenda Nacional.
Y porque no te olvides, que gracias a un docente es que vos tenes la profesión que tenes y ganas lo que ganas.
No te olvides, que por mas cálculo que sepas, por mas grande que seas, por cuán alejado estés y cuán menos los quieras escuchar... no te olvides, que todo empezó sumando 2+2 con ese maestro que pensás reemplazar.

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