domingo, 28 de mayo de 2017

Si me ves

Si me ves,
en el colectivo,
en la calle,
en la vida.

Si me ves,
sola,
con cara de enojo
mirando el piso, la calle, los autos
con pasos firmes
o semi bailando.

Si me ves,
aunque sea simpática
aunque sea educada
aunque te sonría incluso si te acercas
(Aunque lo haga media obligada)
no lo hagas.

Si me ves,
que estoy libre y sola
y no te conozco,
no sé tu nombre,
no hablé nunca con vos.
No empieces en la calle.

Si me ves,
si querés ser mi amigo,
no te acerques
no me hables
no me sigas
no quiero que lo hagas.
No en el campo de batalla
No donde yo soy la presa.

Si me ves,
entendeme,
respetame.
No es personal,
no es con vos.
Es que tengo miedo.

Si me ves,
aunque nunca tengas malas intenciones
aunque me quieras preguntar algo,
aunque me veas cara de perdida
no me hables, porfavor no lo hagas.

Si me ves,
si realmente me ves,
vas a notar que tengo miedo,
que desconfío,
que estoy a la defensiva.
Que no escucho música,
por si escucho pasos.

Si me ves,
y ves que alguien me hace algo,
que a pesar de que a todos les pedí lo mismo,
que a todos les pedí que se alejaran.
Si me ves y no lo respetan
Si me ves y tengo miedo,
Te pido, te ruego, por favor
Hacé algo.

Florencia Alegre.

viernes, 5 de mayo de 2017

Me rehúso



Me rehuso a que mis años en la facultad de reduzcan a cursar, estudiar y rendir.
Me rehuso a que simplemente sea eso, y que solamente aprenda a aprobar exámenes, a sentirme mal cuando no sale, a sentirme bien por un número.
Me rehuso a no tener ni la mínima conciencia de todo lo que conlleva la facultad, ya sea el día a día, porqué estudias lo que estudias, porqué se da de esa forma, porqué no de otra.
Me rehuso a no ver lo social de una ingeniería, a no aprender a trabajar realmente con otras personas, a no saber hablar, ni expresar mis ideas.
Me rehuso terminar la facultad en tiempo récord pero sin haber pasado por una investigación, por no aprender con la mano, con la práctica, con conciencia real.
Me rehuso a que me desespere por aprobar una materia, por cursar miles, me rehuso a que eso me deprima, me estanque, me haga sentir inútil.
Me rehuso, mil millones de veces, a ser algo sencillo de manejar y que no cuestione ninguna razón. Que no exija los porqué.
Me rehuso, también, a ser un cuadrado, a ver solo para adentro, a buscar sólo mi bien y a no pensar que todos somos un solo conjunto. Me rehuso a encajar de esa forma.
No pienso terminar la facultad sin haber aprendido realmente, todo lo que puedo saber. (Y estoy segura que no todo está en los libros)

A fin de cuentas, todos nos recibimos leyendo los mismos libros. Está en nosotros, ser algo más.

24 de abril

lunes, 1 de mayo de 2017

Arte y feminismo

El arte sale del dolor, de eso que te saca y que no sabes cómo expresar.
El arte transfiere todo eso que sentís en algo para que las demás personas, (quizás) logren entenderte.
El arte, acompaña al reprimido y acusa al abusador.
Y así como hubo esas etapas de la historia, donde el arte y la cultura mejoró, estamos ante una nueva revolución en el arte: la feminista.
Aunque no nos demos cuenta, estamos siendo parte de un hito asombroso, nos estamos expresando, como mujeres, por primera vez en la historia de la humanidad.
No es algo para festejar como si fuese un cumpleaños, no, porque de nuevo, el arte sale del dolor... pero gracias al arte, se lo puede superar.
Cada día leo relatos, que aunque sean escalofriantes y tristes, son expresiones, son arte y me asombran por su calidad literaria o por sus pinturas o muestras tan increíbles.

Seamos conscientes, de que estamos haciendo un cambio, uno que tal vez parezca pequeño, pero que de a poco se llamará de otra forma... En años dirán que el feminismo tuvo su revolución y que como todas, el arte estuvo en ella.
Sé que vamos a mejorar esta sociedad hija del machismo, este es nuestro momento de saltar todas esas barreras y de hacer historia, de hacer arte, de expresarnos.
No tengamos miedo. Que no nos gane el dolor, usemos eso, así como la tele nos usa para vender, usemos nuestro dolor para expresarnos, hacer arte, impactar en cada persona de este mundo y por fin, poder mejorarlo.
Yo sé que podemos. No tengamos miedo.

Florencia Alegre